Soltera en la ciudad

Hoy he dejado a Ernesto. Esto no podía seguir así. Desde que me he bajado a la ciudad todo ha cambiado demasiado, nuestras vidas son indirectamente paralelas. No podía continuar con esta relación, viéndonos de pascuas en ramos, y eso subiendo yo al pueblo, para tenerlo delante cuidando gallinas, regando tomates o cantándole al perejil. Qué gozoso.
La ciudad me brinda muchas más oportunidades para estar con otros chicos más guapos y con otra mentalidad. Ahora soy para quien me quiera amar y copular. Copular, sí, Ernesto nunca ha querido sexo conmigo, jamás nos hemos visto desnudos. Su mentalidad es totalmente retrograda y diferente. Pero yo no podía continuar vírgen hasta el matrimonio.
Todo esto no quita de que tenga dolido el corazoncito, soy una muñequita rota..
Dejad que los hombres se acerquen a mi.
PD: Ernesto, como nunca leerás esto, decirte que perdí la virginidad con tu hermano Norberto aquella nochevieja que tú hacías sopa de pan para todos. No puedo evitar que en el fondo me duela.
Paz y amor.

rompebeas dijo
Norberto?Sopa de pan?Qué sensualidad a borbotones, jejeje....
9 Septiembre 2006 | 09:35 PM