El ferial de la sandía en el pueblo


Hace cinco años que se lleva haciendo la feria de la sandía en la franja de mi ex pueblo que limita con el pueblo siguiente. Siempre yo he acudido y este es el primer año que sin estar allí, he vuelto a ir.
Bien es sabido que soy una gran bebedora de manzanillas, pero mi segundo líquido más tragado es el zumo de sandía. Siempre que tengo ocasión me exprimo un puñado de sandiótas hasta que lleno varios garrafones, y los dejo en uno de los establos del pueblo que hay vacíos para que se pueda conservar bien fresco. Con el zumo todo el año mi vejiga se mantiene feliz.
Este año he sido yo la primera en llegar al “V Certamen de la Sandía” y para mi sorpresa, mientras estaba comprando mis adorados frutos de contrabando, se acercaron unos fotógrafos municipales para el boletín informativo del concejo. Era la primera vez que me disparaban una foto agarrando un fruto, y más novedoso es que no haya sido con mi móvil multimedia.
Minutos después comenzaron a acercarse otros vecinos de la zona que hacía tiempo no veía, me abrazaron, me dieron besos, me pidieron la dirección de mi casa en la ciudad para escribirme cartas, me invitaron a sus casas para beber leche recién ordeñada, me regalaron cosas del huerto y muchas más cosas, espero que todo de buena voluntad y no para luego cotillear entre todos en mi ausencia sobre mi vida en la ciudad.
Todos los espontáneos compradores de sandías del pueblo quisieron fotografiarse con el fruto para el panfleto periodístico, como fue el caso de Amelio, mozalbete algo mayor que yo con el que jugaba a humildes juegos en mi infancia con parada permanente en el pueblo.
Ha sido esta mañana cuando ha salido publicado en el boletín semanal y me he acercado a por él a mi ex casa con la excusa de traer pepinos para la ensalada. Quiero compartir con Internet y el resto del mundo la afoto de Amelio y yo.
Pon sandía en tu vida.

Luis Eduardo dijo
Se te ve cada vez mas lozana y tocinesca, terminaras siendo una buena hembra. :D
18 Diciembre 2006 | 03:55 PM